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Mármoles Paco incorpora el sistema SBS Four para fabricar fregaderos integrados

La marmolería de Cocentaina (Alicante), especializada en encimeras, fabrica fregaderos y lavabos integrados con el sistema SBS Four de Integralia, con una garantía de 30 años.

Redacción Veta 3 min de lectura

Panorámica de los tejados de teja del casco antiguo de Cocentaina, con la cúpula y la torre campanario de una iglesia en el centro y laderas con bancales y montañas al fondo
Imagen de archivo: Imagen de archivo: vista de Cocentaina (Alicante), donde tiene su taller Mármoles Paco. "Cocentaina a l'ombra", Joanbanjo, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0 (redimensionada) · Original

Claves

  • Mármoles Paco, marmolería de Cocentaina (Alicante), incorpora el sistema SBS Four de Integralia para fabricar fregaderos y lavabos integrados.
  • El sistema incluye una garantía de 30 años y sustituye el proceso anterior, que llegaba a durar hasta siete horas por pieza.
  • El objetivo del primer año es fabricar al menos 30 fregaderos y lavabos integrados; a Moncho le gustaría llegar a 10 unidades al mes.

Mármoles Paco, marmolería familiar de Cocentaina (Alicante), fabrica fregaderos y lavabos integrados con el sistema SBS Four de Integralia, según ha explicado a Focus Piedra su responsable, Sergio Moncho. El sistema llega con una garantía de 30 años y abre una línea de negocio distinta de las encimeras, su producto principal.

La empresa nació en 1990, cuando el padre de los actuales responsables empezó la actividad. Desde 2004 la dirigen sus hijos, Francisco y Sergio Moncho. El taller trabaja sobre todo con clientes particulares, que suponen aproximadamente el 60 % de su negocio, además de interioristas y tiendas, y fabrica alrededor de 150 cocinas al año.

«Nuestro motor de trabajo son las encimeras. Es lo que más hacemos», explica Moncho.

Los fregaderos integrados llegaban a costar siete horas por pieza

Antes de incorporar el sistema de Integralia, la fabricación de fregaderos integrados apenas tenía peso en el taller: «Al año, si hacía dos, eran demasiados», reconoce Moncho. El proceso anterior podía prolongarse entre seis y siete horas y generaba problemas de fugas. «Era reacio a hacerlos. Costaban mucho y daban problemas de fugas. Al final era un proceso costoso y no daba resultados idóneos», señala.

El contacto con la tecnología llegó por la propia lectura de la revista: «Soy un gran lector de Focus Piedra. Lo vi en Focus y escribí», cuenta Moncho. La empresa recibió después una formación de tres jornadas consecutivas antes de incorporar el sistema a su producción.

Uno de los aspectos que más le llamó la atención fue el acabado de las uniones. «Me gustó y me sorprendió cuando hace la inclinación y las juntas no se ven», afirma. Según Moncho, en los fregaderos blancos la unión invisible evita que la junta se oscurezca con el tiempo: «Una de las cosas que odio en los fregaderos blancos es que cuando pegas se ve la junta y se ve negra con el tiempo. Con este sistema no pasa».

El sistema también simplifica el trabajo en el taller, según Moncho: «Al tener la maquinaria y el sistema de trabajo es muy fácil, no tengo que ocuparme de nada», destaca. «Además de que no dan problemas. Luego, cuando vi el proceso, vi que tenía toda la lógica», añade.

El taller busca llegar a 10 unidades mensuales

El taller quiere fabricar al menos 30 fregaderos y lavabos integrados en su primer año con el nuevo sistema. A Moncho le gustaría llegar a 10 unidades al mes. Mármoles Paco no plantea el sistema solo para pedidos puntuales: pretende convertirlo en una línea comercial propia y llevarla a las tiendas con las que colabora habitualmente.

Mármoles Paco cuenta con un espacio de exposición propio, donde ya trabaja en nuevos modelos que enseñar a sus clientes: «Tengo modelos hechos y voy a hacer más para llevarlos a mis tiendas. Voy a cambiar la exposición que tenía y voy a poner un fregadero integrado», adelanta Moncho. Con ello, la empresa busca que el fregadero integrado esté presente físicamente en los comercios donde vende sus productos.

La garantía de 30 años es, para Moncho, uno de los argumentos comerciales de la nueva línea: «Que te den una garantía de 30 años es una maravilla», afirma.

Para el responsable de la empresa, la garantía puede convertirse en un factor de diferenciación en un producto que hasta ahora apenas tenía peso en su producción. «En esto me quiero diferenciar del resto porque esto no lo tiene nadie», concluye Moncho.

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