Víctor Cárdenes defiende en EE. UU. la pizarra natural frente a la sintética
El profesor de la Universidad de Oviedo presentó en Annapolis (Maryland) un estudio, financiado por Cupa Pizarras y Be Natural, sobre el ciclo de vida de ambos materiales.
Víctor Cárdenes Van den Eynde, profesor e investigador del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo, ha presentado en Estados Unidos un estudio que compara el ciclo de vida de la pizarra natural y la sintética para tejados. Lo expuso en Annapolis, Maryland. Fue en la conferencia bianual de la National Association of Slate (NSA), la mayor asociación estadounidense de empresas de cubiertas de pizarra.
Claves
- El estudio compara el ciclo de vida completo de la pizarra natural y la sintética; lo financian Cupa Pizarras y Be Natural.
- La sintética es muy sensible a los cambios de temperatura desde los 60 grados, y su vida útil se calcula en 50 años sin cubiertas reales que lo confirmen.
- Pese al rendimiento inferior, gana popularidad por el precio y la publicidad de los fabricantes.
El trabajo, un análisis comparativo del ciclo de vida de ambos materiales, lo encargaron las empresas españolas Cupa Pizarras y Be Natural, según Valdeorras de Cerca. Cárdenes explicó que las empresas que fabrican pizarra sintética llevan desde principios de siglo ganando terreno en los mercados europeo y estadounidense, al tratar de «imitar el aspecto de una pizarra natural, con mayor o menor fortuna, dependiendo del fabricante».
Valdeorras, en Ourense, es una de las principales comarcas productoras de pizarra natural para tejados de España. Cárdenes, geólogo, llegó a O Barco de Valdeorras en 2000. Trabajó siete años en el sector, en Pizarras SAMACA y en el laboratorio del Centro Tecnológico de la Pizarra, antes de doctorarse en pizarra por la Universidad de Oviedo en 2012.
En 2014 se trasladó a la Universidad de Gante, en Bélgica, con una beca posdoctoral Marie Curie de la Unión Europea. Volvió a España a mediados de 2017. Desde entonces es profesor en Oviedo y consultor privado para empresas del sector; es, según Valdeorras de Cerca, el autor con mayor número de publicaciones científicas sobre pizarra.
La sintética sufre con los cambios de temperatura por encima de 60 grados
El rendimiento de estos materiales «es pobre en comparación con la pizarra natural», señaló el investigador, según La Región. El material sintético también flaquea con las oscilaciones térmicas: responde mal al calor, sobre todo cuando supera los 60 grados, según explicó Cárdenes. Su durabilidad se calcula en unos 50 años, un cálculo estimado porque no hay cubiertas de ese material con esa antigüedad.
Cárdenes añadió que fabricar pizarra sintética tiene mayor impacto medioambiental que la natural, por las emisiones de gases de efecto invernadero de un proceso basado en plásticos.
El precio y la publicidad explican su avance en el mercado
Pese a ese rendimiento inferior, «este tipo de materiales están ganando popularidad en el mercado», reconoció Cárdenes. Lo atribuye al precio, más barato, y a «las agresivas campañas publicitarias de los fabricantes, que presentan la pizarra de plástico como un material duradero y sostenible, incluso con mejores propiedades constructivas que la pizarra real».
La industria de la pizarra natural responde promoviendo varias actuaciones frente al material sintético, entre ellas la financiación de estudios científicos como el presentado en Annapolis.
Para Cárdenes, la conclusión del análisis es que la pizarra natural supera con amplitud a la sintética en propiedades técnicas y constructivas.