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Fachadas ventiladas de piedra natural: anclajes, espesores y lo que exige el CTE

La guía técnica del Clúster de la Piedra Natural recomienda placas de 30 mm como mínimo y explica cómo se calculan y se controlan en obra los anclajes de perno y de riel.

Redacción Veta 8 min de lectura

Fachada ventilada en obra: perfiles metálicos horizontales y rieles perforados sobre aislante de lana mineral, con piezas cerámicas rojas en formato de ladrillo colocadas por hiladas
Imagen de archivo: Fachada ventilada de piezas cerámicas (no piedra) sobre rieles metálicos, en una obra de Moscú. "Строительство МФК "Савеловский Сити" (26)", stroi.mos.ru, Wikimedia Commons, CC BY 4.0 (redimensionada) · Original

Claves

  • La NTE-RPC y la UNE 41957-1 recomiendan un espesor mínimo de 30 mm para las placas de fachada ventilada.
  • Con anclaje de perno, la carga de rotura es de declaración obligatoria en el marcado CE; con riel no puede figurar en él y se recurre a una Evaluación Técnica Europea.
  • El control de recepción lo define cada proyecto: para anclajes, la guía propone ensayar al menos 5 placas con el espesor y el taladro reales.

Una placa de fachada ventilada no lleva mortero: cuelga de sus anclajes. La Guía técnica de la piedra natural, que edita el Clúster de la Piedra Natural con coordinación técnica del Centro Tecnológico del Mármol, Piedra y Materiales, señala dos características que deciden si una piedra sirve para este uso: la resistencia a la flexión y la carga de rotura para anclajes.

El autor de la guía es Antonio Molina y el depósito legal es de 2018. Resume la normativa española y europea sobre aplacados y pavimentos, y los pasos que siguen están ordenados como un taller se encuentra las decisiones, empezando por el sistema de anclaje.

1. El anclaje de perno es el sistema tradicional y su carga de rotura va en el marcado CE

La guía describe el perno como el sistema tradicional en fachadas ventiladas de piedra. La placa se sujeta a la pared o a una subestructura con anclajes metálicos ocultos, cuyo perno cilíndrico entra en un taladro hecho en el canto. Lo habitual son 4 pernos por placa, dos en el canto inferior y dos en el superior.

Si la placa se vende para colocarla con perno, el fabricante tiene que declarar la carga de rotura para anclajes. Es característica esencial del anexo ZA de la UNE-EN 1469, así que va en la declaración de prestaciones y en el marcado CE.

Se mide con la UNE-EN 13364. El laboratorio arranca una varilla de acero del taladro, empujando en perpendicular a la cara de la placa a 50 ± 5 N/s, y registra la fuerza de arranque de 10 anclajes. El marcado CE da tres valores: media, desviación típica y mínimo valor esperado (EF). Para calcular se usa el tercero.

El dato del marcado CE sale de un ensayo de identificación con condiciones fijas: placas de 30 ± 3 mm de espesor, varillas de 6 mm metidas 25 mm en un taladro de 10 mm y fijadas con lechada de cemento. La guía advierte de que ese ensayo se aleja de la técnica constructiva y pide leerlo con reservas. El ensayo tecnológico, con el formato y la varilla del proyecto, da resultados ajustados a la fachada real.

2. El anclaje de riel necesita una Evaluación Técnica Europea

En el riel, la placa se sujeta con perfiles metálicos metidos en una ranura de cada canto horizontal. Según la guía, su uso en fachadas de piedra natural va en aumento. La UNE-EN 1469 no contempla este sistema ni hay norma europea de ensayo, de modo que el marcado CE de la placa no puede recoger la carga de rotura con riel.

La vía que describe la guía es una Evaluación Técnica Europea (ETE) del conjunto: placas, fijaciones y subestructura. El ensayo está en la guía ETAG 034-1. Se inserta un segmento de riel de 100 mm en la ranura, se tira a 5 mm/min en perpendicular a la cara y se repite 5 veces. El valor característico que resulta da un 75 % de confianza de que el 95 % de los resultados son superiores.

Las fijaciones con tacos en el trasdós de la placa, la «familia B» de la ETAG 034-1, quedan fuera de la guía.

Un caso publicado por el propio Clúster es el Parador de Cádiz. Su fachada ventilada lleva arenisca Albamiel, variedad Ostionera, en gran formato (240x50x5), ranurada y sobre estructura de aluminio.

3. Placas de 30 mm como mínimo, y más gruesas en los zócalos

Con independencia del cálculo, la NTE-RPC y la UNE 41957-1 recomiendan 30 mm de espesor mínimo para las placas de fachada ventilada. Por debajo, explica la guía, cuesta asegurar que queda sección resistente en el punto de anclaje. El taladro puede caer sobre una oquedad, una fisura o un borde de grano, o salir descentrado, sobre todo cuando se hace en obra.

El espesor también pesa en la flexión. Los ensayos de identificación se hacen con 25 mm o más, y en rocas con discontinuidades o de grano grueso una placa más delgada rinde bastante menos. Si el espesor previsto baja de 25 mm, la guía recomienda repetir el ensayo sobre el producto terminado.

La dispersión es alta. Los coeficientes de variación del 10 al 30 % son frecuentes, y por eso el valor de cálculo debe ser siempre el mínimo esperado. En calizas o areniscas con arcillas apreciables, la guía aconseja medir también la flexión con la roca saturada de agua.

Hay piedras que no admiten perno. Las pizarras con fisilidad, que se abren en planos muy próximos, pueden no ser aptas para el anclaje en el canto: el taladrado puede iniciar la exfoliación y acabar soltando la cara vista.

Los zócalos en zonas de paso peatonal son otro caso. La guía los asimila a los pavimentos exteriores de áreas peatonales, con una fuerza de impacto horizontal de 3500 N. En la práctica, reconoce, obligan a engrosar la placa o a rellenar el trasdós con mortero.

4. El CTE DB-SE-AE y la NCSE-02 fijan las acciones de viento y sismo

El Código Técnico no tiene un apartado propio para la fachada ventilada de piedra. La guía explica que la carga de rotura para anclajes queda regulada de forma implícita por el DB-SE-AE (Acciones en la Edificación) y por la norma sismorresistente NCSE-02, porque las placas tienen que resistir viento, sismo e impactos. La NCSE-02 parece limitarse a las zonas de tránsito, pero la guía entiende que el DB-SE extiende la exigencia a toda la fachada.

El viento se calcula con el capítulo 3.3.3 del DB-SE-AE. La presión dinámica depende del emplazamiento y varía entre 420 y 520 N/m². En edificios urbanos de hasta 8 plantas, el coeficiente de exposición puede tomarse constante en 2,0.

Un detalle cambia el resultado. Con 4 pernos por placa, solo 3 trabajan a la vez frente al empuje horizontal. El mínimo valor esperado de la carga de rotura tiene que superar la fuerza por anclaje activo multiplicada por un coeficiente de seguridad al arrancamiento de al menos 3,0, según la UNE 41957-1. Con riel, la fuerza se reparte por la longitud de riel metida en la placa.

El sismo sigue la NCSE-02 con el mismo criterio de anclajes activos. La guía recoge que, ante el riesgo de desprendimiento, la NCSE-02 pide fijación mecánica con piezas metálicas y no considera apropiadas las placas que dependen solo de pastas o morteros. Frente a impactos de vehículos no hay aplacado que aguante: la guía remite a barreras de protección.

5. La UNE-EN 1469 es la norma de producto y la UNE 22203, la de colocación

La norma armonizada de producto es la UNE-EN 1469, que cubre placas de más de 12 mm para revestir paredes y muros, dentro y fuera del edificio. Para el diseño y la puesta en obra existe la UNE 22203:2011, de construcción de aplacados de fachadas con piedra natural, de carácter voluntario. Las antiguas NTE, entre ellas la NTE-RPC de chapados, de 1973, siguen vigentes, aunque la guía las considera en gran parte obsoletas.

Para heladas, la UNE-EN 1469 fija 14 ciclos en el ensayo de los aplacados. La norma no pide medir cómo aguanta el anclaje tras el hielo. Si se quiere comprobar, la guía propone esos mismos 14 ciclos cuando el proyecto no dice otra cosa.

La reacción al fuego suele resolverse sin ensayo. Por la Decisión 96/603/CE, la piedra natural se considera de clase A1, salvo que tenga más de un 1 % de asfalto o de rellenos orgánicos en huecos y grietas, en masa o en volumen. La tabla del DB-SI que recoge la guía exige clase B-s3,d2 a los materiales que ocupen más del 10 % de la fachada o de las superficies interiores de la cámara ventilada. Rige hasta 3,5 m cuando el arranque es accesible al público y en toda la altura si la fachada supera 18 m. El ensayo se repite como máximo cada 10 años.

6. El control de recepción pide 5 placas para anclajes y 3 por suministro para flexión

El CTE, en su parte I, obliga a que el proyecto defina las características técnicas mínimas de los productos, sus condiciones de suministro y el control de recepción. En obra, ese control comprueba que lo suministrado cumple lo exigido en el proyecto (artículo 7.2 de la parte I del CTE, cuyo texto consolidado en el BOE se actualizó por última vez el 15 de junio de 2022).

Para la piedra no hay un sistema reglamentario de ensayos de recepción, recuerda la guía, así que el plan lo fija cada proyecto. En anclajes propone una muestra única para toda la obra, de al menos 5 placas completas o fragmentos con el canto de anclaje, elegidas por espesor y aspecto. Se ensayan en laboratorio con la UNE-EN 13364 (perno) o la ETAG 034-1 (riel).

Con perno, mejor el ensayo tecnológico: el espesor, la varilla, el taladro y el relleno, iguales a los del proyecto. Si una de las cinco placas falla, se repite con otras tres. El control es más necesario en piedras sin experiencia en fachada ventilada con ese mismo espesor.

La flexión se controla por suministro: tres placas al azar, cada una de un embalaje distinto, con resultados antes de colocar la primera unidad. Cuando el sistema tiene ETE, hay que comprobar que las prestaciones declaradas corresponden a la variedad de piedra del proyecto; si no, se piden ensayos de esa piedra. También cabe ensayar en la fachada, con un gato anclado por dos patas a los lados de la placa y un dinamómetro.

Antes de aceptar un pedido de fachada ventilada, una marmolería o un instalador puede pedir, siguiendo la guía, el marcado CE y la declaración de prestaciones firmada según la UNE-EN 1469, con la flexión y, si va con perno, la carga de rotura para anclajes. Si la placa baja de 25 mm o la piedra no tiene historial en fachada con ese espesor, conviene pedir el ensayo tecnológico. Con riel, lo que hay que ver es la ETE del sistema para esa misma piedra.

En la documentación, un certificado ISO 9001 del fabricante vale como prueba del control de producción en fábrica. El certificado de garantía del fabricante que menciona el CTE, según la guía, no es exigible a la piedra natural. Un taller que fabrique a medida para una sola obra debe saber que el Reglamento UE 305/2011 prevé exenciones a la declaración de prestaciones para los productos hechos por unidad.

Este texto es información técnica basada en una guía publicada en 2018 y en el texto consolidado del CTE; no es asesoramiento, y conviene comprobar la edición vigente de cada norma citada.

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